¿Cómo saber si tienes legionelosis?

La Legionella es una bacteria que se encuentra en todo el mundo en aguas superficiales como lagos, ríos y estanques formando parte de su flora bacteriana. Además, una de sus características principales, y lo que la hace tan peligrosa, es que es muy resistente en su hábitat natural. De hecho, es capaz de sobrevivir en condiciones físico-químicas muy variadas y se multiplica con rapidez si el agua se encuentra a temperaturas entre 20 y 45 grados.

Por este motivo hay que prestar atención a los sistemas de abastecimiento y distribución de agua de las grandes ciudades y, especialmente, a instalaciones como los sistemas de agua caliente sanitaria, los sistemas de agua climatizada, los jacuzzis o las fuentes de ornamentación, pues, debido al estancamiento, la bacteria puede proliferar y reproducirse.

La forma más frecuente de transmisión es por inhalación o por aspiración de agua potable contaminada.

 

¿Qué síntomas presenta la legionelosis?

Tal y como asegura la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Europa, Australia y EEUU se detectan entre 10 y 15 casos de legionelosis por cada millón de habitantes y la incidencia es superior en hombres que en mujeres.

Además, desde Alcora, expertos en el tratamiento de Legionella, de aguas, y en el control de plagas en Zaragoza, confiamos en el diagnóstico precoz, ya que el periodo de incubación de esta enfermedad es de entre dos a diez días y, si no se trata a tiempo, puede causar la muerte de la persona infectada.

Entre los síntomas que se deben tener en cuenta figuran los siguientes:

  • Malestar general, decaimiento, pérdida de apetito y letargo o somnolencia.
  • Dolor de cabeza.
  • Fiebre alta, escalofríos y temblores.
  • Dolor articular y muscular.
  • Dolor en el tórax y problemas para respirar.
  • Diarrea, náuseas, vómitos y dolor abdominal.
  • Problemas de equilibrio y sensación de confusión.

 

¿Cómo se trata la infección?

A la hora de contraer la legionelosis existen factores de riesgo que hacen más probable que puedas padecer la infección como, por ejemplo, tener una edad avanzada, ser varón, ser fumador o consumir alcohol con frecuencia, sufrir alguna enfermedad crónica cardíaca o pulmonar, estar en tratamientos que debiliten el sistema inmunológico o haberse sometido a una operación quirúrgica recientemente.

El tratamiento de la legionelosis suele consistir en la administración de antibióticos durante semanas e incluso meses si la enfermedad no se detecta a tiempo. Por ello lo más importante es el diagnóstico precoz.

 

¿Cómo se puede prevenir?

La única forma de prevenir esta enfermedad a nivel general es mediante la aplicación de distintas medidas higiénico-sanitarias en las instalaciones que se requieran. Es decir, lo más importante es el buen mantenimiento, limpieza y desinfección periódica de sistemas de agua caliente, equipos de refrigeración, depósitos o circuitos de agua de los grandes edificios.

De esta manera, en Alcora contamos con programas de prevención basados en estudios técnicos para todo tipo de instalaciones, que garantizan la seguridad y la minimización real de los riesgos evidentes de esta bacteria.