Tipos de filtración aplicables a instalaciones sanitarias

En hospitales y centros sanitarios, los sistemas de filtración de agua se aplican en determinados puntos de agua sanitaria para la retención de microorganismos presentes en el agua.
Filtración en línea y filtración en punto de uso
Los sistemas de filtración en línea se instalan en el circuito de agua. Estos equipos deben contar con un mantenimiento anual. Permiten mantener zonas completas protegidas después de su acondicionamiento frente a sedimentos y microorganismos patógenos.
La filtración en punto de uso se instala directamente donde se utiliza el agua. Los filtros pueden colocarse en griferías y duchas. Este sistema permite actuar sobre puntos concretos de la instalación.
Filtración en puntos de uso hospitalarios
Los filtros T-Safe están destinados a distintos usos relacionados con el agua en establecimientos sanitarios. Entre ellos se encuentran la preparación de agua para beber, el lavado de manos quirúrgico, la higiene de los pacientes y el enjuague de dispositivos médicos. Estos filtros utilizan membranas de polietersulfona y una microfiltración de membrana de 0,2 µm. El ciclo de uso indicado alcanza hasta 92 días en aguas y circuitos de mineralización media. La solución también está indicada para la protección de puntos de uso en situaciones de alerta por presencia de Legionella o ante situaciones de baja calidad del agua.
Filtración frente a microorganismos presentes en el agua sanitaria
La filtración descrita para estos sistemas está relacionada con microorganismos presentes en el agua sanitaria. Entre ellos aparecen Legionella spp., Pseudomonas aeruginosa y otros microorganismos patógenos. Los filtros T-Safe están diseñados para proteger los puntos de uso frente a los microorganismos que porta el agua. Su aplicación contempla tanto situaciones de alerta por presencia de Legionella como situaciones de baja calidad del agua.
La filtración permite establecer esta protección directamente en el punto donde se utiliza el agua. En los sistemas en línea, la actuación se realiza sobre el circuito y puede abarcar zonas completas de la instalación.
Las condiciones de presión también importan
Las características de la instalación pueden condicionar la utilización de determinados sistemas de filtración.Esta característica tiene especial relevancia en determinados puntos de instalaciones sanitarias donde la presión puede verse afectada por la corrosión y las incrustaciones acumuladas tras largos años de uso.
Duración y mantenimiento
Los sistemas de filtración tienen diferentes condiciones de mantenimiento y duración.
En los filtros en línea con sistema de autolavado, la duración puede alcanzar hasta cinco años. Estos equipos requieren un mantenimiento anual.
Los filtros T-Safe tienen un ciclo de uso de hasta 92 días en aguas y circuitos de mineralización media. El sistema incorpora alertas automáticas para la sustitución de los filtros en los puntos de uso. También dispone de un sistema de trazabilidad mediante GS1 DataMatrix. Esta tecnología permite realizar el seguimiento electrónico de los filtros.
Una solución adaptada al punto de instalación
La filtración en línea y la filtración en punto de uso permiten intervenir en lugares diferentes de una instalación. En instalaciones sanitarias, esta diferenciación permite plantear la filtración según el lugar donde se necesita intervenir. La presión disponible también debe tenerse en cuenta cuando se trabaja con filtros instalados en puntos de uso.
Los sistemas de filtración de agua forman parte de las soluciones que pueden utilizarse en instalaciones sanitarias y empresariales. En el ámbito hospitalario, su aplicación incluye determinados puntos de uso relacionados con el agua sanitaria y con situaciones en las que se requiere protección frente a microorganismos patógenos.
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Alcora estudia las características de cada instalación para determinar qué solución de filtración puede encajar en función de la red, los puntos de uso y las necesidades de protección.









