Agua para consumo humano

Agua apta para consumo humano

El agua es la base de la vida y forma la mayor parte del organismo del ser humano. Por lo general, las personas necesitamos beber una media de 1,5 litros de agua potable al día para poder desarrollar nuestra vida de una manera normal. Controlar la calidad del agua que consumimos y realizar un análisis detallado de sus parámetros es muy importante: una simple variación en el contenido de las sustancias alterará la calidad de ésta pudiendo llegar a convertirla en inservible o, incluso, suponer riesgos para la salud.

Los criterios sanitarios de los parámetros de calidad que debe mantener el agua del consumo humano vienen estipulados de forma clara en el Real Decreto 140/2003.

¿Qué es el agua apta para consumo humano?

  • Aquella que se utiliza para beber, cocinar, preparar alimentos, higiene personal y usos domésticos que se suministran a través de las redes de distribución públicas o privadas.
  • Las aguas de las industrias alimentarias para la fabricación, tratamiento, conservación, comercialización de sustancias y productos destinado al consumo humano.
  • Las aguas suministradas para el consumo humano como parte de la actividad pública o comercial.

¿Cuáles son las características del agua potable?

El criterio principal para que el agua se considere apta para el consumo humano es que esté limpia, sea salubre y no contenga microorganismos o parásitos que supongan un riesgo para la salud humana. Hay unos parámetros que definen las características que debe tener el agua que puede ser consumida por las personas. Éstos dependen de su color, su olor, sabor o PH entre otros factores:

  •  El color: éste suele ser uno de los primeros parámetros que se analiza para establecer si el agua puede ser de uso doméstico. La potabilidad del agua, entre otros, se establece cuando ésta es incolora. En determinadas ocasiones, el agua que presenta cierto color o sale turbia es debido a la presencia de ciertas sustancias en ella que hacen disminuir su calidad.
  • El olor: el agua que es considerada como potable debe ser inolora. La detección de olores en el agua es indicador de que ha estado o está en contacto con productos químicos, bacterias o materia orgánica.
  • El sabor: es uno de los principales factores que define la calidad de la misma y su pureza. Estamos acostumbrados a asociar como agua de mala calidad aquella que presenta cierto sabor y es que esta situación ocurre principalmente por la presencia de algas o bacterias.

¿Qué tratamientos existen para desinfectar el agua?

En Alcora estamos especializados en el tratamiento de la Legionella y las aguas, ofreciendo filtros para el sector sanitario. De esta manera, garantizamos la calidad del agua, dejándola libre de cualquier bacteria, microbio o virus. En Alcora le ofrecemos la instalación de procedimientos con plantillas sencillas de ejecución que le apoyarán en la función de limpieza y desinfección de las instalaciones. Puede también delegar en nosotros la gestión del tratamiento del agua ya que contamos con técnicos especializados en desarrollar esa labor.